Empezar a enfrentarte a varias deudas puede ser abrumador. No saber por dónde empezar, sentir que todo se sale de control y tener la presión de los pagos constantes son sensaciones muy comunes. Pero no estás solo: muchas personas atraviesan lo mismo y, con una estrategia adecuada, es posible salir adelante sin caer en préstamos riesgosos ni tomar decisiones impulsivas.
“Este contenido es solo informativo y no constituye asesoramiento financiero.”
Paso 1: Evalúa tu situación financiera con detalle
Antes de tomar cualquier decisión, necesitas tener claridad sobre tu panorama económico. Haz una lista completa de todas tus deudas: tarjetas de crédito, préstamos personales, préstamos de familiares o amigos, cuotas de servicios y cualquier otro compromiso financiero.
- Anota el saldo pendiente, la tasa de interés, y la fecha de vencimiento de cada deuda.
- Calcula tu ingreso mensual neto y tus gastos fijos: alquiler, alimentación, transporte y servicios.
Por ejemplo, Laura tenía tres tarjetas de crédito con deudas de 500 €, 1200 € y 300 €, y un préstamo personal de 2000 €. Sumando sus ingresos y gastos mensuales, descubrió que solo le quedaban 150 € libres, lo que la ayudó a priorizar cuáles deudas atacar primero.
Consejo: considera usar una hoja de cálculo o una app de finanzas personales para tener todo claro. Los porcentajes importan: si más del 30% de tus ingresos se van solo a intereses, es una señal de alerta para tomar medidas inmediatas.

Paso 2: Prioriza tus deudas según estrategia
No todas las deudas se manejan igual. Existen dos estrategias populares:
- Método de la bola de nieve: pagas primero la deuda más pequeña para generar motivación y sensación de logro.
- Método del avalancha: pagas primero la deuda con la tasa de interés más alta para ahorrar dinero en intereses.
Carlos tenía deudas de 400 €, 800 € y 1500 €, con tasas de interés del 15%, 8% y 20% respectivamente. Decidió usar el método del avalancha y enfocarse en la deuda de 1500 € con 20% de interés, ahorrando 200 € en intereses durante un año.
Consejo práctico: combina ambas estrategias si necesitas motivación y ahorro: comienza con una pequeña para ganar confianza, luego aplica la avalancha.
Paso 3: Negocia con tus acreedores
Muchos no saben que los acreedores están dispuestos a negociar. Contacta directamente con tus bancos o entidades de crédito para:
- Solicitar reducción temporal de intereses.
- Pedir plazos más largos.
- Explorar planes de pago personalizados.
Marta tenía un préstamo personal con pagos mensuales de 300 €, pero tras negociar, logró reducirlo a 250 € y obtener un periodo de gracia de un mes, lo que le permitió estabilizar su presupuesto sin retrasos.
No dudes en documentar todo por escrito para evitar malentendidos y demostrar buena fe.
Paso 4: Evalúa la consolidación de deudas
Si tienes varias deudas con diferentes tasas e intereses, la consolidación puede ser una opción. Consiste en unir todas tus deudas en un solo préstamo con una tasa generalmente más baja y un solo pago mensual.
- Ventaja: simplifica la gestión y reduce intereses.
- Desventaja: algunas consolidaciones pueden extender el plazo y aumentar el total a pagar si no se maneja correctamente.
Javier consolidó cinco tarjetas de crédito en un préstamo único con tasa del 12% en lugar de 18–20%, logrando ahorrar 150 € al mes en intereses y concentrar sus pagos.
Consejo: asegúrate de que la consolidación realmente reduzca tu carga mensual, no solo cambie de forma de pago.
Paso 5: Crea un presupuesto realista y rígido
Una vez que tengas claridad y prioridades, necesitas un plan mensual que te permita pagar las deudas sin caer en impagos.
- Divide tus ingresos: gastos fijos, pagos de deuda y ahorro.
- Ajusta gastos innecesarios: suscripciones, comida fuera de casa, compras impulsivas.
- Asigna un fondo de emergencia pequeño aunque estés pagando deudas (50–100 € al mes) para evitar usar la tarjeta nuevamente ante imprevistos.
Ana redujo gastos en entretenimiento y comida fuera de casa, destinando 200 € extra al mes para pagar su deuda más costosa, logrando disminuirla en seis meses un 40%.
Paso 6: Considera ingresos adicionales
Cuando el presupuesto es muy ajustado, generar ingresos extra puede acelerar la salida de deudas.
- Trabajos freelance o temporales.
- Venta de objetos que no uses.
- Cursos o servicios online según tu habilidad.
Pedro, un diseñador gráfico, ofreció servicios freelance durante fines de semana y pagó un 30% extra a sus deudas cada mes, reduciendo su plazo de pago de dos años a nueve meses.
Dato práctico: incluso ingresos extra pequeños, si se destinan directamente a deudas, pueden tener un impacto enorme por los intereses acumulados.

Paso 7: Cambia hábitos financieros y evita nuevas deudas
El objetivo no es solo pagar lo pendiente, sino evitar que vuelva a ocurrir.
- Evita usar tarjetas de crédito salvo emergencias.
- Mantén un presupuesto mensual actualizado.
- Ahorra una parte de tus ingresos cada mes, aunque sea mínima.
Claudia solía gastar sin control; tras pagar sus deudas, empezó a registrar cada gasto y destinó el 10% de sus ingresos a ahorro automático. Dos años después, no solo estaba libre de deudas, sino que acumuló un fondo de emergencia de 3000 €.
Opinión personal
Habiendo trabajado con decenas de personas con múltiples deudas, puedo decir que la clave es la claridad y la disciplina. Los errores más comunes son ignorar la situación, asumir nuevas deudas para tapar las viejas o no priorizar intereses. Aprendí que cada pequeño ajuste cuenta: desde negociar un interés, recortar un gasto innecesario, hasta destinar 50 € extra al mes a la deuda más cara. Con paciencia, consistencia y estrategia, se puede salir del ciclo de deudas sin estrés excesivo ni soluciones peligrosas.
Conclusión
Tener varias deudas no significa fracaso; significa que necesitas un plan. Evalúa tus deudas, prioriza, negocia, considera consolidación, ajusta tu presupuesto y cambia hábitos financieros. Cada paso, cada pequeño pago extra, cada ajuste en tu gasto diario te acerca a la libertad financiera. Recuerda, la constancia y el aprendizaje de errores pasados son más valiosos que soluciones rápidas.